Todos sabemos que el amor puede aparecer de repente. En un viaje a visitar un familiar en el extranjero, en unas vacaciones por unas paradisiacas playas del Caribe o en la sala de espera de un aeropuerto.

Sin importar cómo o dónde hayas conocido a “el elegido” o “la indicada”, el proceso migratorio no debería ser un problema. Es por esto que hoy te traemos un top 3 de cosas que deberías tener en cuenta antes de casarte con un extranjero y cuáles son las visas a las que tu pareja puede aplicar para hacer de su historia de amor una realidad en los Estados Unidos.

        1.Visa K-1, para los que quieren dar el “sí, acepto” en territorio estadounidense

    ¿Lo hiciste bajo la luz de las estrellas, tomaste a tu pareja por sorpresa en una cena familiar o la llevaste hasta París para proponerle matrimonio al pie de la torre Eiffel? No importa cómo le propusiste matrimonio. Si tú, como ciudadano estadounidense, y tu prometido extranjero decidieron casarse en este país, pueden solicitar la visa para prometidos o K-1.
    Esta fue diseñada para que un prometido extranjero pueda viajar a los Estados Unidos para contraer nupcias con su pareja en este país en los primeros 90 días de su llegada.
  • De este modo, si decides casarte con tu prometido de otro país, podrán hacerlo y luego solicitar un ajuste de estatus a residente permanente. De esta manera podrá recibir una greencard o tarjeta verde.
    Como indica el USCIS, tu matrimonio debe ser válido, “lo que significa que tanto usted como su prometido (a) tienen la intención genuina de establecer una vida juntos y el matrimonio no tiene el único propósito de obtener un beneficio de inmigración”.
    No olvides que el periodo de 90 días no puede extenderse. En caso de que no se casen, tu prometido deberá salir de Estados Unidos. Si no lo hace, puede ser deportado y podría ver comprometidas las posibilidades para obtener otros beneficios de inmigración.

        2. Visa K-3, para los que se casaron por fuera de los Estados Unidos

    ¿Te casaste con un extranjero en el país de tu pareja o cualquier otro por fuera de suelo estadounidense? No te preocupes, tu pareja podrá aplicar a la visa K-3 para ingresar a los Estados Unidos. Con ella, tu ahora cónyuge también podrá solicitar más adelante el ajuste de su estatus para convertirse en residente permanente.
    No olvides que tu pareja deberá hacer la solicitud en el país donde se llevó a cabo el matrimonio. También debes saber que para calificar como cónyuge deberás estar legalmente casado con tu pareja, no basta con vivir juntos.
    De acuerdo con el USCIS, los cónyuges de hecho o quienes viven en una unión estable o unión marital de hecho pueden calificar para la visa K-3, “dependiendo de las leyes del país donde el matrimonio de hecho ocurre”.
    También tienes que tener en cuenta que en los casos de poligamia, solo podrá calificar como para la visa K-3 el primer cónyuge.

        3. ¿Es posible casarse con una visa de turista? 

    Si bien es cierto que no hay un momento indicado para que el amor surja en tu vida, también es cierto que en materia de matrimonios con extranjeros, es preferible seguir una serie de recomendaciones que te evitarán problemas.
    En primer lugar, tienes que saber que es perfectamente legal que te cases con un extranjero que entró a los Estados Unidos con una visa B-2, también conocida como visa de turista. Eso sí, el matrimonio debe ser espontáneo, no puede haber sido planeado antes de que el extranjero ingresara al territorio estadounidense.
    Si el matrimonio es premeditado, puede generar inconvenientes, ya que para las autoridades migratorias hay una visa dedicada para este fin, la K-1. Además, podrían sentir que tu ahora cónyuge pudo haber incurrido en un fraude al no declarar que su propósito real para visitar los Estados Unidos era casarse.
    Recuerda que los funcionarios de migración tienen una autoridad amplia para decidir sobre tu caso y, si sienten que tu pareja mintió durante la entrevista o al ingresar al país, podrían deportarla o prohibirle ingresar a los Estados Unidos.
    Es por esto por lo que se recomienda que el matrimonio no se haga en los primeros 90 días del ingreso de tu pareja al país, para evitar que la unión sea interpretada como un fraude de visado.
    Del mismo modo, es preferible que tu pareja vuelva a su país de origen y desde allí solicite el ajuste de estatus. Si bien es un proceso que puede llegar a tardar meses, es el camino menos peligroso para obtener la residencia permanente.

Sea el camino que decidas para casarte con tu pareja, deberías contar con la asesoría de unos abogados en migración, como el equipo de Zambrano & Ruiz. Llámanos ya en Atlanta al 770-769-5820 para hacer realidad el sueño que construir un futuro con tu pareja en los Estados Unidos.